Como muchos de nosotros hemos comprobado a lo largo de 2020, los seguros se encuentran en una época de cambios rápidos y constantes, así como se ha visto que una de las habilidades más cruciales necesarias para alcanzar el éxito es ser ágiles en la respuesta a los mismos.

Aunque estas dos cosas parecen evidentes, también pueden jugar en contra. Por muy ágil que se pueda ser, si las reglas del juego cambian constantemente y no existe una rápida adaptación, es posible quedarse atrás. Otro peligro en el cambio constante es el «síndrome del objeto brillante», por el cual se cambia continuamente de enfoque saltando a la siguiente idea y nunca se llega a entregar nada ni a progresar.

¿Qué se puede hacer para superar esto y responder a los rápidos cambios del mercado de una forma ágil y eficaz? Hay dos cosas que servirán en este caso: disponer una arquitectura flexible y extensible, así como priorizar un equilibrio entre los resultados obtenidos y las iniciativas estratégicas de mayor envergadura.

Flexibilidad y extensibilidad

Como ya comentamos en un artículo anterior del blog, ser capaz de adaptarse a la demanda y poder conectarse a nuevas herramientas y soluciones a través de las APIs son dos elementos fundamentales para cualquier aseguradora. El paso a soluciones basadas en la nube permite un despliegue mucho más rápido, aumentando o reduciendo la capacidad en función de la necesidad. La nube también es el lugar donde prosperan las API ya que éstas cambian drásticamente la dinámica, reduciendo los plazos de implementación a un solo dígito de semanas.

Todo esto es importante, ya que no importa lo rápido que decida hacer algo nuevo, diferente o mejor: si se encuentra con un cuello de botella en la implementación, la agilidad caerá en picado.

Ser nativo de la nube no es una panacea ni una solución automática para ningún problema, pero elimina una de las limitaciones más constantes a las que se ha enfrentado el sector de los seguros en torno a la velocidad de integración y despliegue de cualquier solución tecnológica.

Equilibrio de prioridades

Si bien la flexibilidad que pueden aportar las soluciones basadas en la nube es el medio hacia la agilidad, es necesario tener la capacidad de tomar decisiones y la claridad en el camino para establecer la estrategia que deben seguir estas herramientas tácticas.

Los entornos caracterizados por un constante y rápido cambio pueden llevar a un enfoque casi exclusivo en la fruta que cuelga del árbol, puesto que la lista de proyectos a realizar siempre está cambiando, creciendo y reclamando atención. Permitir que este tipo de lista determine las prioridades es la fórmula para no llegar a ninguna parte en poco tiempo.

No se puede ignorar la necesidad de muchos de estos requisitos a corto plazo, como vimos cuando se habilitó el trabajo en remoto o el autoservicio de los flujos de trabajo cuando las restricciones empezaron a afectar a los clientes de todo el mundo.

El problema de simplemente responder a cada idea interesante que surge puede parecer rápido, pero sin dirección y cohesión en cuanto a por qué está respondiendo a esa oportunidad. Puedes desviarte de tu rumbo y llegar a un lugar desconectado de tus objetivos y de lo que el mercado espera realmente de ti.

Como compartí en otro blog, la solución es dar un paso atrás y preguntarse: «¿Cómo queremos que sea el futuro? ¿Qué necesitan nuestros clientes? ¿Qué necesitan nuestros partners?».

Con unas direcciones estratégicas a más largo plazo, se puede evaluar cada una de las complicaciones que se encuentran en un contexto más amplio para valorar si es conveniente hacerlo de forma que se avance por el camino que se está siguiendo. Si se trata de una desviación de ese camino, tendrás a mano los objetivos para evaluarlos y decidir si éstos deben ajustarse a partir de esta nueva información.

En cualquiera de los casos, la inversión en innovación a corto y largo plazo se orienta en función de los objetivos e intenciones finales, en lugar de dejarse llevar por las nuevas demandas o ignorarlas por completo.

Cómo organizarlo todo

Disponer de una dirección estratégica para definir los tipos de prestaciones que debe ofrecer le proporciona la capacidad de evaluar todas las nuevas ideas y demandas que surgen a su alrededor para elegir las más adecuadas y abordarlas rápidamente. Ser capaz de aprovechar la flexibilidad, la escalabilidad y la potencia de las soluciones basadas en la nube y compatibles con las APIs reduce el esfuerzo, la complejidad y el tiempo necesarios para implantar esas decisiones en el mercado como nuevos productos, servicios y soluciones para sus clientes.

La toma de decisiones con rapidez y de forma estratégica a través de herramientas modernas es la combinación perfecta para mantenerse flexible incluso ante el tipo de cambios rápidos que estamos experimentando ahora mismo en los seguros, y más ampliamente en la economía y la sociedad en general.